La Fundación Manitos de Amor lanzó una voz de alarma ante la inminente falta de medicamentos esenciales para niños y niñas que viven con enfermedades raras en Ecuador. Según explicó Carmen Mayorga, presidenta de la organización, el Hospital Carlos Andrade Marín de Quito atraviesa una situación crítica, con fármacos que se están agotando, poniendo en riesgo la continuidad de los tratamientos de varios menores.
Mayorga advirtió que el costo de estos tratamientos supera los 200.000 dólares anuales por paciente, una cifra inalcanzable para la mayoría de las familias, quienes dependen de la provisión estatal para garantizar la salud y la calidad de vida de sus hijos. “No podemos permitir que la falta de planificación o presupuesto condene a nuestros niños a retrocesos irreparables. Necesitamos una respuesta inmediata de las autoridades de salud”, subrayó.
La Fundación solicita una acción urgente del Ministerio de Salud Pública y de las entidades responsables de compras públicas para evitar que los tratamientos sean interrumpidos, lo que podría provocar complicaciones graves e irreversibles en los pequeños pacientes.
Manitos de Amor, que acompaña a decenas de familias en todo el país, reafirma su compromiso de continuar visibilizando la problemática y gestionando apoyos para que ningún niño quede sin acceso a las terapias que necesita para sobrevivir.

























