Cada segundo jueves de octubre se conmemora una fecha especial que abarca tanto la salud visual como la enfermedad, dos realidades que pueden estar presentes en la vida de cualquier persona y que recuerdan que las cosas verdaderamente importantes de la existencia humana no tienen precio, como el simple hecho de ver.
Se estima que aproximadamente 300 millones de personas en el mundo viven con alguna discapacidad visual, de las cuales cerca del 70 por ciento corresponde a casos de baja visión irreversible. Sin embargo, existen muchas más que enfrentan alteraciones que les impiden ver correctamente, que experimentan incomodidad o dolor ocular, ya sea de manera temporal o permanente, o que presentan movimientos involuntarios o desviaciones en la mirada, por mencionar solo algunos ejemplos.
En definitiva, todos y todas tienen que ver con la visión, y existe una responsabilidad personal y colectiva: restaurarla, corregirla, cuidarla y, sobre todo, prevenir la enfermedad en aquellos que amamos. Ese es el punto de partida, porque la meta somos todos.
ACORP, expresa su agradecimiento a cada actor del ecosistema de la salud visual y ocular por pensar en los pacientes de manera integral y por entregar, en cada gesto, no solo su conocimiento, sino también su corazón. El espíritu del gesto, algo que se ve con otros ojos.


























