Wendy es la madre y cuidadora de Andrea Beb, a quien cariñosamente llaman Andreíta, diagnosticada con síndrome de Rett.
Para ella, ser cuidadora significa acompañar, instruir, proveer, proteger y compartir. Es un privilegio enorme compartir su vida con su amada hija, velando por su bienestar, su cuidado y también por su alegría.
Al comienzo, nos comenta que fue un camino lleno de incertidumbre y muchas preguntas.
No fue fácil aceptar la condición que implica un diagnóstico degenerativo ni adaptarse a lo que ello significaba.
Sin embargo, con el tiempo fue aprendiendo a conocer sus necesidades y a fortalecerse como madre y cuidadora, armándose cada día de valor y aprendiendo a amar cada etapa con su pequeña, sabiendo que Dios en ningún momento las ha dejado solas.
Esta experiencia la cambió profundamente. Aprendió a valorar lo pequeño, a tener paciencia y a descubrir una fuerza interior que desconocía y ahora disfruta más los momentos simples y entiende que cada día con su hija es un regalo.
Juntas han ido superando retos y ver sus avances, aun con las limitaciones de su condición, es su mayor alegría. Andreíta le ha enseñado que la vida se disfruta un día a la vez, tomando la fuerza y la valentía que solo el amor de una familia unida puede dar.
Lo más desafiante es enfrentar el cansancio, la rutina y a veces la falta de apoyo.
Pero lo más gratificante es ver la sonrisa de su hija, sentir su cariño y saber que ella confía plenamente en ella. Esa confianza le da la motivación para seguir adelante cada día.
Ser cuidador no es fácil, pero es una muestra inmensa de amor.
A quienes están en este camino les diría «que nunca pierdan la esperanza, porque con amor y esfuerzo se logran resultados increíbles».
Es importante permitirse sentir, pedir ayuda cuando se necesite y celebrar cada pequeño logro.
Concluye diciendo: “Aunque muchas veces el camino sea como una montaña rusa, con subidas y bajadas, la recompensa más grande viene de parte de Dios: tener a nuestros seres queridos con nosotros cada día. Esa es, sin duda, la victoria más valiosa.”


























